viernes, 10 de junio de 2016

Si decido entrar 2

Sus dedos delgados y elegantes toman mi mentón: -Ania, habla conmigo.
Los ojos almendrados y rasgados se llenan de lágrimas, pero igual enfrenta su mirada. Dentro de su alma sabe que no le puede contar la verdad, la sombra... Jade la del espejo la castigará duramente si ella habla. 
-Gabriel, tienes que confiar en mí-afirma ella. Sabe que hará más daño. Siente a su corazón partirse en pedazos. 
Él, sujeta sus espesos mechones del color de la medianoche. Aspira su perfume de lilas y ... a ella, único. Acerca sus labios a los de ella, le da un fuerte tirón al labio inferior, lame la rozadura y vuelve a besarla. A pesar de la traición, desea su cuerpo apasionadamente. Ella se derrite en sus brazos, se pega a él y disfruta del amor tumultuoso que siente por este hombre.
-No me mientas. Los hechos hablan de tu infidelidad. Justo con Carlos, mi mejor amigo-susurra en su oido.
Las lágrimas se deslizan silenciosas por el rostro de Ania.
-No mires con tus ojos, siente con el corazón- responde y afirma con un gesto.
El rostro de él se desfigura, se vuelve blanco. Se gira y desaparece, se va pegando un portazo.

Ania, abrazada a un almohadón no tiene fuerzas para levantarse. Repite como un mantra: Si Gabriel no está con ella, se encuentra a salvo de la locura de Jade.