sábado, 14 de enero de 2017

RELATO




Ella  sigilosa  se  mueve en  la  espesura, busca alimento  pero más que nada  agua; líquido vital.

Un  sonido  le  atenaza los sentidos, ¿acaso hombres?
Ellos  solo las  cazan  y las  llevan  prisioneras  para someterlas  a un trabajo  atroz.
Trata  de  alejarse, huellas  de  alguien más... lobos quizás.

Rastros  de  sangre, su mirada  dorada  llena de pequeñas  pintitas negras se  contrae  por la  luz  del  atardecer. Un  pequeño  gemido la hacer dar una  vuelta sobre el camino,  se sube  a  unas hojas de palmera  y  allí  debajo ve  la  figura  de  un  lobo, medio moribundo.
¿Qué hará  ella, volver  tras  sus  pasos?
o ¿lo ayudará?  (Continuará)